Mitos y autoengaños sobre la Hipertensión Arterial

Una enfermedad que no se cura y que requiere medicación de por vida. Sin embargo, la mitad de los hipertensos ignoran que padecen la enfermedad y entre los que saben, sólo unos cuantos se controlan.

Autor: Oscar Telmo

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en muchos países. A pesar del gran avance realizado en los últimos años en el diagnóstico y el tratamiento de la hipertensión arterial, la situación no parece mejorar; por el contrario, todo hace pensar en que estaría empeorando.

Al final del milenio somos testigos de una nueva epidemia, la cardiovascular, que, como consecuencia del aumento del sedentarismo, el incremento del sobrepeso y el hábito de fumar, podría aumentar la mortalidad cardiovascular en los próximos veinte años.

Si no es tratada correctamente, la hipertensión arterial puede evolucionar hacia un accidente cerebro vascular, enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca e insuficiencia renal. Por eso, es fundamental su diagnóstico precoz. El tratamiento actual demostró un gran beneficio en los pacientes hipertensos que lo cumplen. Lamentablemente la mitad de los hipertensos ignora que padece esta enfermedad, y entre los que lo saben, sólo un pequeño porcentaje tiene su presión arterial tratada y controlada. Esto obedece a muchas causas, entre ellas, se destacan: la falta de programas nacionales que informen a la población sobre la importancia de la detección temprana y el correcto tratamiento que existe en la actualidad; la creencia por parte de la población de que la hipertensión arterial es más un estado de ánimo (presión nerviosa) que una enfermedad crónica; y el temor por parte de los pacientes de tomar un medicamento de por vida por los efectos adversos que pudiesen provocar. Se ignora que, en la actualidad, los fármacos son muy seguros y prácticamente no tienen efectos adversos. Si éstos aparecen, son en general, de grado leve y el medicamento puede ser cambiado por otro.

Es interesante remarcar las preguntas más frecuentes que se escuchan en el consultorio, con las respuestas que solemos dar:

– “Mi presión está loca”

– La variación de la presión es un fenómeno normal. Varía durante las horas del día y de la noche y con múltiples situaciones cotidianas.

– “Mi presión es nerviosa”

– Es el mito más frecuente. Los pacientes con hipertensión tienen una respuesta exagerada a situaciones de stress, pero ya tienen la enfermedad.

– “Es normal la presión en personas mayores de sesenta y cinco años”

– Esto no es así. La hipertensión arterial sistólica debe ser considerada una enfermedad y tratada.

– “No tomé la pastilla para ver que presión tengo”

– Su médico ya sabe que usted tiene hipertensión. El objetivo de la consulta es saber si su presión está controlada con la medicación que le indicó.

– “¿El tratamiento es para toda la vida?”

– Sí, ésta es una enfermedad crónica que no se cura, por lo que requiere medicación de por vida.

Hasta aquí, aclaramos la importancia patológica de esta enfermedad y su incidencia en nuestra sociedad. Continuaremos en próximas notas con el tema y sobre las preguntas más frecuentes que se suelen dar.

 

Chocolate contra la hipertensión

Un estudio alemán del Hospital Universitario de Colonia,  informó recientemente que el consumo de chocolate negro reduce la presión arterial y se aclara que no se pueden advertir sus beneficios si el alimento en cuestión se ingiere con leche.

Según este informe, la ingesta de treinta calorías diarias del alimento durante dos semanas produjo una caída en la presión arterial en trece individuos con hipertensión y sin registrar en ellos sobrepeso. Luego de catorce días los participantes de este sondeo, seis varones y siete mujeres de entre 55 y 64 años, se abstuvieron de comer chocolate.

Los niveles de presión arterial volvieron a ser los mismos antes de ser tratados a los dos días después de finalizar con el tratamiento. “Los polifenoles vegetales, principal constituyente de los sólidos de cacao en el chocolate negro tienen una biodisponibilidad significativa y son los responsables de las reducciones de la presión arterial vista en este estudio”, comenta el director del informe, el doctor Dirk Taubert.

Los investigadores también evaluaron los efectos del consumo regular de cacao sobre 44 adultos entre 56 y 73 años.

La prevalencia de hipertensión se redujo de un 86 a un 68 por ciento. Otro grupo ingirió chocolate blanco, pero no se registraron cambios a lo largo del tratamiento entre quienes comieron el producto.

¿Dieta de chocolate contra la hipertensión?

Este análisis genera controversias en el ambiente de la nutrición ya que el chocolate si se lo consume en cantidades inapropiadas posee un elevado contenido en grasas y calorías, pero lo que los expertos no discuten es que el chocolate negro produce un aumento  de capacidad antioxidante del plasma en seres humanos lo que beneficia al control y reducción de la tensión arterial.

Los especialistas que han formado parte de este informe señalan que la costumbre de tomar pequeñas cantidades de chocolate negro, y cuanto más amargo, mejor; podría ser una manera fácil de contribuir a la reducción de la hipertensión ya que según Taubert: “se ha calculado que una reducción del tres por ciento en la presión sanguínea  sistólica reduciría un ocho por ciento el riesgo relativo de mortalidad por infartos. También reduciría en un cinco por ciento la mortalidad por enfermedades de las arterias coronarias y en un cuatro por ciento la mortalidad por todas las causas de enfermedad”.

La presión arterial fluctúa durante todo el día porque se adapta a las necesidades del organismo. En los momentos de más actividad suele ser alta y durante el descanso se reduce. A medida que el organismo envejece los niveles de la presión suelen aumentar.

“El chocolate posee antioxidantes que actúan como efectos vasodilatadores lo que contribuye a controlar la enfermedad”, explica el cardiólogo catalán Antonio Sánchez Martínez, especialmente para www.enplenitud.com.

Los medicamentos que controlan la hipertensión tienden a producir efectos colaterales no deseados y es bueno tanto para los médicos como para los pacientes valerse de los alimentos que pueden contribuir a combatir las enfermedades ya que de  manera natural y sencilla se pueden incorporar a la dieta alimentos beneficiosos”, continúa señalando.

¿Cuánto chocolate comer?

Una ingesta diaria de 30 gramos de chocolate negro no engorda y puede contribuir a regular la presión arterial. Es bueno saberlo si se tiene en cuenta que un 25 por ciento de hipertensos desconocen que sufren esta afección.

 

 

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