LA LEY DE LA ORACIÓN. LA ADORACIÓN CEREMONIAL

 

martes, 16 de septiembre de 2008

–SAINT GERMAIN-

<<En cada ciclo de dos mil años una Religión es evoluciona­da por las Inteligencias que representan la Cabeza Divina por ese período. Esta religión está basada en las tendencias natura­les de las corrientes de vida que serán el punto focal para el establecimiento y mantenimiento de la cultura espiritual de esa Era. Esta adoración religiosa está también basada en las emana­ciones beneficiosas específicas, que el Chohán del Rayo desea liberar a través de las inteligencias vivas, en evolución, durante ese período.

 

 

Al entrar en el ciclo de dos mil años del Séptimo Rayo, estamos comenzando a poner en movimiento el tipo de adora­ción religiosa que se convertirá en la actividad predominante de las masas en el futuro. Esta adoración incluirá todas las mejores expresiones de las religiones anteriores, al igual que ese fresco y nuevo ímpetu de las directrices del Chohán de la Nueva Era se moverá para su desarrollo.

En su principio, esas corrientes de vidas que se han ofreci­do en forma voluntaria para Ayudarme, serán los primeros en responder a las Nuevas vibraciones. Más tarde, cuando los fun­damentos hayan sido establecidos y los bellos rituales y cere­monias desarrollados, un mayor número de personas se unirán en la participación de estos inspiradores servicios.

INVOCACIÓN DEL FUEGO SAGRADO:

El poder magnético para atraer el Fuego Sagrado, se encuentra en el latido de nuestro propio corazón.

Podemos invocar el Fuego Sagrado, a los Maestros y a los Seres Angelicales a través del poder de la oración, los decretos, la visualización, la contemplación y del pensamiento y sentir directos (armonizados entre sí). Esto puede hacerse por medio de una canción, mediante el uso de la palabra hablada y ejecutando ciertos rituales que conllevan el uso de aromas naturales de flores y ciertas composiciones musicales de naturaleza espiritual…

El privilegio y la responsabilidad del Director es el de uni­ficar la conciencia del grupo a través de visualizaciones dirigi­das, decretos, canciones e invocaciones de los poderes del Fuego Sagrado.

La unificación de la energía liberada por cada individuo

del grupo en una forma colectiva para el ceremonial, forma la fuerza de ese grupo para con la Causa de la Hermandad. Este Pensar y Sentir en forma colectiva determina la cantidad de energía espiritual que lleva a la Tierra para disipar el mal y poner en movimiento nuevas causas para el progreso del mundo. La habilidad del Director para obtener y mantener el interés del grupo al igual que la cooperación de cada unidad individual determina la eficacia del Servicio.

La energía que es liberada a través de un sentimiento de deber o de miedo, es prácticamente nula en el trabajo del Maes­tro. La energía felizmente dada es la esperanza del Cielo.

Cada corriente de vida que ha demostrado el suficiente interés en las actividades del grupo para asistir a las reuniones, encontrará que está contribuyendo más libremente a través de alguno de sus cuerpos internos que a través de otros (mental, emocional, etérico y físico y en muy raras ocasiones por el Mental Superior). Cada persona debe examinar imparcialmente su propio desarrollo y si encuentra cual de sus cuerpos (mental, etéreo, emocional o físico) es su más vago vehículo, él deberá esforzar­se en encaminar a este particular cuerpo, a una mayor obedien­cia a través de dirigirlo a cooperar con esa porción del servicio que le es más tedioso. Aquí todos los cuerpos de los individuos deben ser tratados como niños.

El Director también debe esforzarse a darles a todos los cuerpos igual oportunidad para servir y no dejarse influenciar por aquél que él ha desarrollado, ya que de hacerlo, sería en detrimento de los otros miembros del grupo que podrían perder la oportunidad de servir en la reunión, debido a que a sus más desarrollados vehículos les ha sido negada la oportunidad de expresarse.

Por ejemplo, a muchas personas les encanta la actividad física y pueden participar alegremente en canciones y decretos, pero son mentalmente vagos o sin desarrollar y se ofuscan durante el tiempo en que el cuerpo mental debería estar ayu­dando a constituir la Cabeza Protectora, sacada de la Sustan­cia Mental Universal. Otros derivan gran placer de la música instrumental, pero se rebelan al esfuerzo físico requerido para decretar;

Durante un esfuerzo cooperativo, es mucho mejor el tener una actividad que dure alrededor de quince minutos y que la misma se mantenga "viva" que una más larga, que esfuer­ce los cuerpos sin desarrollar de los individuos del grupo. Me­diante el cambio del tipo de servicio en el cual se requiere la cooperación del cuerpo físico, tal como el cantar o decretar, a una en que se requiera la cooperación de otro de los cuerpos, un mayor servicio puede ser rendido en vez de mantener a los estudiantes, demasiado rato, en un tipo particular de Servicio.

La Adoración Ceremonial es el uso balanceado de todas las facultades, poderes y vehículos de las corrientes vitales armoniosamente unidos y utilizados para sacar, enfocar y dirigir la energía a crear nuevas causas para el Bien y disolver todas las de naturaleza inarmoniosa>>.

Los requisitos primarios para un servicio eficaz según Saint Germain son:

1. El apaciguamiento de los cuerpos físicos e internos de los participantes a través del uso de composiciones musicales de naturaleza tranquila e inspirativa. (Esto permite que los miembros de la Hueste Angelical preparen los cuerpos internos de los estudiantes para que reciban la mayor bendición posible y que eleve al individuo a su más alto potencial de servicio para con el grupo y la Inteligencia Maestra que está presente y trabajando con el grupo).

2. La purificación de los cuerpos y auras de los estudian­tes, del Director y de la atmósfera que va a formar el foco a través del cual la energía espiritual va a ser sacada mediante la invocación de los Poderes del Fuego Sagrado y mediante el uso de los decretos.

3. La protección de los estudiantes y del lugar "de reu­nión, el cual va a ser el Cáliz para la dirección de esas energías espirituales que proceden de las Octavas Su­periores. Esta protección es establecida mediante el uso de los centros creativos (Pensar y Sentir) de cada individuo, enfocados y concentrados según las ins­trucciones del Director.

4. El reconocimiento del Poder de Dios enfocado a través de cada participante, que es la autoridad mediante la cual la energía es puesta en movimiento y dirigida hacia sus efectos beneficiosos.

5. La aceptación de la Presencia y del acceso a la Hueste Ascendida de Luz, las Huestes Angelicales, Dévicas, Querúbicas y Serafínicas como colaboradores cons­cientes de la Actividad del trabajo del grupo.

LA ORACIÓN.

La oración es el pensamiento más puro y más alto que se puede pensar. Es polarizar la mente en el grado más altamente positivo. Son vibraciones de luz que lanzamos cuando oramos, o sea, cuando pensamos en Dios. Esas vibraciones tienen que transformar instantáneamente, en perfecto y bello, todas las condiciones oscuras que nos rodean, como cuando se lleva una lámpara a una habitación que esté en tinieblas. Siempre que el que esté orando piense y crea que ese Dios a quien le pide es un Padre amoroso que desea dar todo lo bueno a su hijo. En ese caso, Dios siempre “atiende”. No vuelvas a olvidar jamás que la voluntad de Dios para ti es el bien, la salud, la paz, la felicidad, el bienestar, todo lo bueno que Dios ha creado. Aquel que no marcha con la ley se castiga él mismo.

LO QUE PIENSAS SE MANIFIESTA, DE MANERA QUE APRENDE A PENSAR CORRECTAMENTE Y CON LA LEY PARA QUE SE MANIFIESTE TODO LO BUENO QUE DIOS QUIERE PARA TÍ.

San Pablo dijo que Dios está más cerca de nosotros que nuestros pies y nuestras manos, más aún que nuestra respiración; de manera que no hay que pedirle a gritos que nos oiga. Basta con pensar en Dios para que ya comience a componerse lo que parece estar descompuesto. Dios nos conoce mejor de lo que nos podemos conocer nosotros. Sabe por qué actuamos de esta o aquella manera, y no espera que nos comportemos como santos cuando apenas estamos aprendiendo a caminar en esta vida espiritual. Si nuestras acciones, pensamientos y sentimientos, son parte de nuestro trabajo divino, recibiremos ayuda.

Alcione: <<Entras tú en el sendero porque has aprendido que sólo en él puedes encontrar aquellas cosas que merecen ser alcanzadas>>

Colaboración: Dr.Jose Ricardo Avila Meraz < isdhip@hotmail.com Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla >

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