Archive for 28 noviembre 2009

Niños Asperger

EL SINDROME
DE ASPERGER

El síndrome de Asperger es un trastorno severo del desarrollo, que conlleva una alteración neurobiológicamente determinada  en el procesamiento de  la información.  La persona que lo presenta tiene un aspecto e inteligencia normal o incluso superior a la media, presenta un estilo cognitivo particular  y  frecuentemente,  habilidades especiales en áreas restringidas.

      El síndrome de Asperger se  manifiesta de diferente forma en cada individuo pero todos tienen en común las dificultades para la interacción social, especialmente con personas de su misma  edad,  alteraciones de los patrones de comunicación no-verbal,  intereses restringidos , inflexibilidad cognitiva y comportamental,  dificultades para la abstracción de conceptos,  coherencia central débil en beneficio del procesamiento de los detalles, interpretación literal del lenguaje,  dificultades en las funciones ejecutivas y de planificación,  la interpretación de los sentimientos y emociones ajenos  y propios.

      Supone una discapacidad para entender el mundo de lo social, que  se manifiesta al nivel de comportamientos sociales inadecuados proporcionándoles a ellos y sus familiares problemas en todos los ámbitos.  Los déficits sociales están presentes en los aspectos  del lenguaje,  las dificultades en el ritmo de la conversacion y  es frecuente la alteración de la prosodia (entonación, volumen, timbre de voz, etc) Asimismo suelen estarlo  los patrones de contacto ocular,  gestual, etc.   En la mayoria de los casos dificultades en la coordinación motora 

      Es un trastorno muy frecuente (de 3  a 7 por cada 1.000 nacidos vivos) que parece tener mayor incidencia en niños que niñas. Recientemente reconocido por la comunidad científica,  como entidad diferenciada del autismo, es todavía poco conocido entre la población general e incluso por muchos profesionales.

      La F.A.E. representa al colectivo de familias y afectados por S. de Asperger de España a traves de las diferentes asociaciones sin ánimo de lucro cuyos objetivos son: La difusión y conocimiento del síndrome de Asperger, la detección temprana,  el reconocimiento de los derechos educativos y asistenciales  de los afectados y sus familias, la inserción laboral de los adultos, la asistencia a las  necesidades del colectivo, la defensa de sus derechos  y  el respeto a la diferencia y la calidad de vida de las personas asperger y sus familias. www.asperger.es

Relaciones toxicas

Las relaciones tóxicas, por Merlina Meiler

 

Merlina meiler

Si estás inmerso (o inmersa) en un vínculo de pareja que te produce mucha pena y desdicha y poca alegría y buenos momentos, que en algunos momentos te hace sentir que de algún modo llegas a desdibujarte como persona en pos de mantener una armonía o comunicación ficticias, es bien probable que formes parte de una relación tóxica. Determinarlo te será de suma utilidad para desactivarla y acceder a una vida emocional más satisfactoria.

 

Una relación tóxica es aquélla en la cual una o las dos personas sufren mucho más de lo que experimentan dicha y placer por estar juntos. Uno de los integrantes (y en algunos casos ambos) se ven sometidos a un gran desgaste por tratar de sostener la relación. Este tipo de vínculos provocan más insatisfacción que felicidad, y la sensación de bienestar que pueden proporcionar en escasos momentos es muy efímera ya que para vivenciarla es necesario silenciar o pasar por alto ciertas cosas que, de darles la importancia que efectivamente tienen, causarían un profundo dolor e incluso llegarían a poner en peligro la continuidad de la pareja. Ten presente que nada bueno puede surgir de uniones entre personas que generan actitudes y emociones lacerantes que nublan tu capacidad de alcanzar la plenitud emocional que te mereces.

Las relaciones ideales entre las personas son ganar-ganar. Una relación tóxica nunca puede catalogarse como tal, son de ganar-perder y, en muchos casos, las dos personas involucradas pierden. Si tú eres quien en estos momento se está planteando si el vínculo que te causa insatisfacción y momentos desagradables es de esta índole, piensa si hay comportamientos tóxicos involucrados. Si de a ratos preferirías no estar con esa persona porque te hiere y te entristece visceralmente, si utiliza mecanismos tales como la culpa, el sarcasmo y la burla para manipularte, si mina tu autoestima y tu capacidad de que decidas de manera individual lo mejor para ti, si has llegado al punto de no reconocerte a ti mismo, entonces eres parte de una relación tóxica y eres tú quien sin dudas pierde en esta forma de comunicación despareja.

¿Qué nos lleva a involucrarnos en relaciones tóxicas? Hay diferentes razones, a continuación detallo las más usuales:

·  La baja autoestima. Si nuestras creencias están basadas en sentir que no somos merecedores de la atención, el respeto o el amor de otra persona, quien aparezca será considerado (o considerada) nuestra tabla de salvación, a la que nos aferraremos con uñas y dientes porque sin esta persona, ¿quién nos querrá? O ¿quién pagará nuestras cuentas? O ¿quién nos cuidará?

·  El creernos salvadores. Fantasear que nosotros podemos cambiar a esa persona, que hemos llegado a su vida para que se transforme en otra clase de ser humano, mejor, más como nosotros queremos que sea, suponer que con nosotros se comportará de una manera diferente a la que suele hacerlo, que lograremos que se operen modificaciones impensadas, son caminos de ida hacia el sufrimiento. Podemos ayudar a que otras personas cambien rasgos de su personalidad que les molesten, siempre y cuando se den cuenta de que este cambio los favorecería, decidan hacerlo y además quieran que los ayudemos. Lo que sí tenemos es la capacidad concreta de lograr que se produzcan cambios asombrosos en nosotros mismos si así lo deseamos: esta capacidad es innata, por lo que nada ni nadie podrá privarnos de ella nunca. Es sólo cuestión de tomar la decisión de hacerlo y poner manos a la obra.

·  El asumir el rol de víctimas. Quién nos va a querer o a aceptar como esta persona que se digna a darnos ratos de su tiempo, o a convivir con nosotros, en definitiva, a darnos momentos su (mala) compañía cuando le place. El asumir este rol implica que estaremos generando (o aceptando) a una persona que se comportará como victimario.

·  La urgencia de muestras de cariño. Este tipo de deseo imperioso es muy mal consejero, y se suma a la necesidad de suplir carencias profundas. A veces da como resultado el tolerar cualquier cosa por un poco de lo que atisbamos como cariño (una demostración de afecto, sexo, un regalo), pero que en realidad encubre otro comportamiento de fondo (uso, abuso, egoísmo, maltrato, falta de respeto, etc.).

·  Estar acompañado a cualquier precio. El miedo a la soledad es el paso preliminar hacia una posible relación tóxica ya que, vuelvo a mencionarlo, toleraremos literalmente cualquier cosa con tal de no estar solos. Considero que no hay mayor sensación de soledad agobiante que el creer que uno está acompañado por alguien que le va a hacer bien cuando esto en realidad no es así y esa persona no sólo no cumple con nuestras expectativas más esenciales sino que atenta (con marcado éxito) contra nuestra calida de vida. ¿Cómo confiar en alguien que demuestra que no quiere nuestro bien? (Aunque diga otra cosa).

·  El aburrimiento. La búsqueda de nuevas sensaciones, de una manera de alejarnos de la monotonía o de la rutina puede hacer que sólo veamos una faceta de la personalidad de quien nos atrae, la divertida y agradable que nos saca del letargo en el que estábamos, y no logramos visualizar el resto de la personalidad de quien nos atrae, en la cual hay comportamientos tóxicos que en un principio no identificamos. Encontrar a alguien que tiene gustos similares a los nuestros es muy bueno – ¡enmascarar una relación tóxica no lo es! Una vez inmersos en un vínculo de esta índole, se nos dificulta salir porque creemos falsamente que volveremos al aburrimiento inicial…. ¡esto depende enteramente de nosotros! Hay muchas personas que comparten nuestros gustos y sueños que no precisan crear un vínculo tóxico para relacionarse.

·  La necesidad imperiosa de cumplir algún rol social, como por ejemplo el de esposa/o, madre o padre tal vez pueda llegar a hacernos priorizar el fin antes que ver a la persona que elegimos como realmente es. Algunas veces tratamos por todos los medios posibles de enmascarar la realidad para seguir manteniendo las apariencias y la estructura social, aunque el costo interno suele ser demasiado alto.

·  El miedo a seguir avanzando en la vida. Si tenemos un vínculo con una persona que nos pone frenos o nos cercena en nuestro crecimiento y nos estancamos en cierta área de nuestra vida (ya sea personal, laboral, espiritual o profesional) ¿no somos nosotros mismos quienes aceptamos quedarnos en una zona conocida en vez de crecer, desarrollarnos, cambiar y superarnos? Tal vez ésta ha sido tu ganancia secundaria y por eso has sostenido este tipo de comunicación por más tiempo del que quisiste o creíste poder soportar.

¿Quién dijo que amar es dar sin ninguna clase de límites? En principio hay un límite bien claro, y es el respeto y el amor a uno mismo, que está por encima de todo lo demás. Si no te quieres ni te haces valer y ensalzas a otra persona al punto de priorizarla por sobre tu bienestar y estabilidad interna, incurriendo en sacrificios estériles, integras una relación tóxica. Si la comunicación con otra persona te hace decididamente mal, impide que desarrolles tu potencial, te frustra una y otra vez, implica que relegues deseos que son muy genuinos para ti, en síntesis, no sólo no suma sino que decididamente resta, ¿hasta cuándo seguirás tolerándola?

Amar con equilibrio es la clave hacia una vida emocional sana y placentera. Trae aparejado no permitir que persona alguna interfiera en otras actividades o áreas de nuestra vida, entender que es bien posible desarrollarse en lo que uno genuinamente desee, y además crear y disfrutar vínculos sanos con otras personas. No hay por qué dejar de lado nuestras expectativas, ilusiones, deseos y sueños por intentar sostener una situación que a las claras resulta insostenible, salvo que comprometamos nuestra integridad emocional, nuestra salud, el justo respeto que nos merecemos como seres valiosos que somos y el derecho legítimo a ser plenamente felices.

Si estás inmerso o inmersa en una situación de este tipo, tienes una salida… en realidad, muchas. Cuando tú lo decidas le podrás poner fin al sufrimiento y lograrás abrir la puerta de par en par a una realidad distinta, a un futuro lleno de concreciones, optimismo y buenos tratos.

En el caso de que te des cuenta que se ha generado una relación tóxica con un jefe o superior, tal vez no le hayas puesto punto final aún por miedo a perder el trabajo, a no poder valerte económicamente, a no encontrar otro empleo que pague tus cuentas… ¡bien se puede buscar un trabajo mientras nos vamos despidiendo de nuestro jefe tóxico!

Asimismo, siempre cuentas con la posibilidad real de decidir cambiar los términos de tu vínculo de pareja tóxico en el momento que estés preparado (o preparada) para hacerlo. Si te disocias del rol que asumiste en este vínculo (salvador, maltratado, quien-todo-lo-aguanta, perdedor, sumisa, etc.) la otra persona automáticamente cambiará su postura al tratarte ya que no encontrará el mismo eco de tu parte. Por ejemplo, para que haya una persona en rol de victimario debe existir su contraparte, alguien que asuma el rol de víctima. Si uno de los dos desaparece, el otro pierde fuerza y cambia su postura … ¡se desintegra este par de roles! Asimismo, este cambio de roles y de conductas desactivará el poder que la otra persona tiene sobre ti.

Tal vez no te resulte fácil controlar tus emociones o sentimientos, aunque sí puedes elegir qué hacer y qué no hacer con ellos. Eres libre para decidir qué clase de relaciones y de personas te rodearán cada día de tu vida.

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Frases sobre Autoestima

                            

                           Es la aceptación incondicional de ti mismo,

 

                                      sin juicio destructivo alguno.

 

                              Ella te permite optar por los sentimientos más humanos,

 

                                  amigables y confortables hacia ti mismo,

 

                            ayudándote a sortear óptimamente cualquier situación.

 

                                             EDUARDO AGUILAR KUBLÍ.

 

                                   La Autoestima es la forma de pensar,

 

                                 sentir y actuar que implica que tú aceptas,

 

                                    respetas, confías y crees en ti mismo.

 

                                                   E.J.BOURNE.

 

                                   Autoestima es ese sentimiento que se encuentra en lo más profundo

 

                                    de tú piel y habla de tú propio valor.

 

                                               DENIS WAITLEY.

 

                                    Autoestima es la reputación que tienes contigo mismo.

 

                                            BRIAN TRACY.

 

                                     La persona que duda de su valor,

 

                        es como un hombre que se enlista en las filas del enemigo y carga

 

                                     las armas en contra de sí mismo.

 

                                            ALEJANDRO DUMAS.

 

                              Aprender a valorarse a sí mismo, tener una alta autoestima,

 

                             tener autoconfianza son cosas que pueden sucederle

 

                                  a cualquier persona a pesar de su pasado.

 

                                           VIRGINIA SATIR.

 

                               Nadie puede hacerte sentir menos sin tú consentimiento.

 

                                            ELEONOR ROOSEVELT.

 

                               Soy una persona hecha con amor, y con un lugar insustituible en el Universo.

 

                                             BARBARA BOSÉ.

 

                               La aceptación incondicional de ti mismo es el reflejo de tú Autoestima.

 

                                             ERIKA MARTÍNEZ.

 

                               Sí haces amistad contigo mismo, nunca estarás solo.

 

                                            MAXWELL MALTZ.

 

                                 La mayor fuerza que un ser humano puede adquirir proviene del respeto a sí    mismo.

 

                                           EDUARDO AGUILAR KUBLÍ.

 

                                  Para reafirmar tú Autoestima, no necesitas aplastar a los demás.

 

                                            JEKA.

 

                                   Una persona con Autoestima es genuina,

 

                    espontánea y auténtica con otros de manera que se da a conocer tal como es.

 

                                           ROBERT BOLTON.

 

                        Para tener Autoestima primero mantén la paz dentro de ti mismo,

 

                               entonces sólo entonces, podrás traer paz a otro

                                          

                                           THOMAS KEMPIS.

 

                           El que se respeta a sí mismo está a salvo de los demás,

 

                            lleva consigo una armadura que nadie puede traspasar.

 

                                          HENRY WADSWORTH LONGFELLOW.

 

                             El hombre tiene que vivir consigo mismo;

 

                        por tanto, debe asegurarse de estar siempre con buena compañía.

 

                                           CHARLES EVANS HUGHES.

 

                          Mientras una persona vacila por sentirse inferior,

 

                         otra esta ocupadísima cometiendo errores y haciéndose superior.

 

                                             HENRY C. LINK.

 

                           El que reina dentro de sí mismo y domina las pasiones,

 

                          los deseos y los temores, es más que un Rey; posee Autoestima.

 

                                          FARMAT LOYOLA.

 

                                "Me amo y me acepto tal como soy".

 

                                        LOUISE L. HAY.

 

                           Eres un tesoro, un milagro, no sólo por ser quien eres,

 

                        sino porque representas todas y cada una de las leyes del Universo.

 

                                       VIRGINIA SATIR.

 

                           Eres hijo del Universo, beneficiario de todo lo que este te ofrece.

 

                                  Ve ahora al sitio en el fondo de ti mismo

 

                             donde se encuentra ese tesoro conocido por tu nombre.

 

                                           VIRGINIA SATIR.

 

                              Soy el amo y no el siervo de mi circunstancia,

 

                                y esto me permite saber que soy yo y no otro,

 

                               el que toma las decisiones que necesita mi vida.

 

                                         Desconozco el autor 

 

Educación a los hijos

¿ESTAMOS CRIANDO VAGOS?

Por el Dr. César Mella (Psiquiatra)

 

A los jóvenes de este siglo…

 

Hay que llamarlos varias veces en la mañana para llevarlos a la escuela.


Se levantan irritados pues se acuestan muy tarde hablando por teléfono o conectados a la Internet.
No se ocupan de que su ropa esté limpia y mucho menos pone
r un dedo en nada que tenga que ver con ‘arreglar algo en el hogar’.


Idolatran a sus amigos y viven poniéndoles ‘defectos’ a sus padres a los cuales acusan a diario de que ‘están pasa
dos’.


No hay quien les hable de ideologías, de moral y de buenas costumbres pues consideran que ya lo saben todo.


Hay que darles su ‘semanal’ o mesada de la que se quejan a diario porque ‘eso no me alcanza’.


Si son universitarios siempre inventan unos paseos de fin de semana
, que lo menos que uno sospecha, es que regresarán con un embarazo o habiendo fumado marihuana. 


Definitivamente estamos rendidos y la tasa de retorno se aleja cada vez más, pues aún el d
ía en que consiguen un trabajo, hay que seguirlos manteniendo.


Con esto, me refiero a un segmento cada vez mayor de chicos de la sociedad de clase media (o de capas medias urbanas) que bien pudieran estar entre los 14 y los 24 años, y que para aquellos padres que tienen de dos a cuatro hijos constituyen un verdadero dolor de cabeza.
    
¿En que estamos fallando?


Para los nacidos en los 
años cuarenta y cincuenta, el orgullo reiterado es que se levantaban de madrugada a ordeñar las vacas con el abuelo; que tenían que limpiar la casa; que lustraban sus zapatos (algunos fueron limpiabotas y repartidores de diarios); otros llevaban al taller de costura la ropa que elaboraba la madre o tenían  un pequeño salario en la Iglesia en donde ayudaban a oficiar la misa cada madrugada. 


Lo que le pasó a nuestra generación, es que elaboramos un discurso que no dio resultado: ¡Yo no quiero que mi hijo pase los trabajos que yo pasé! ‘. 


Nuestros hijos no conocen la escasez. Se criaron desperdiciando. A los 10 años ya  habían ido a Disney World mínimo dos veces, cuando nosotros a los 20 no sabíamos lo que era tener un pasaporte. El ‘dame‘ y el ‘cómprame‘ siempre fue generosamente complacido y ellos se convirtieron en habitantes de una pensión con todo incluido, que luego queríamos que fuera un hogar.


Al final
, se marchan al exterior a la conquista de una pareja, y vuelven al hogar divorciados o porque la cosa ‘ les aprieta ‘ en su nueva vida.


Para los que tienen hijos pequeños y que pueden todavía moldear, pónganlos los sábados o domingos a lavar el carro y a limpiar sus zapatos. Un pago simbólico por eso puede generar una relación en sus mentes entre trabajo y bienestar.

Las niñas deben desde temprano aprender a lavar, planchar y cocinar para que entiendan la economía doméstica en tiempos que podrían ser más difíciles.

La música metálica, los conciertos, la tele, la moda y toda la electrónica de la comunicación, han creado un marco de referencia muy diferente al que nos tocó.


Estamos comp
rometidos a revisar los resultados de "si fuimos muy permisivos", o si sencillamente hemos trabajado tanto,que el cuidado de nuestros hijos queda en manos de las domésticas y en un medio ambiente cada vez más deformante.


Ojala que este mensaje llegue a los que tienen ‘muchachos 
pequeños’ y puedan cambiar o hacer algo al respecto, pues ya los abuelos y padres estamos pagando la transición…