"La enfermedad es un conflicto entre la personalidad y el alma" Bach.
 
Presten atención a este cartel colocado en la puerta de un espacio terapéutico.

Muchas veces: El resfrío "chorrea" cuando los ojos no se permiten llorar.
El dolor de garganta "tapona" cuando no es posible comunicar las aflicciones.
El estómago arde cuando las rabias no consiguen salir.
La diabetes invade cuando la soledad duele.
El cuerpo engorda cuando la insatisfacción aprieta.
El dolor de cabeza deprime cuando las dudas aumentan.
El corazón afloja cuando el sentido de la vida parece terminar.
La alergia aparece cuando el perfeccionismo está intolerable.
Las uñas se quiebran cuando las defensas están amenazadas.
El pecho aprieta cuando el orgullo esclaviza.
La presión sube cuando el miedo aprisiona.
Las neurosis paralizan cuando el niño interior tiraniza.

Las piernas duelen cuando no sabemos adónde ir.
La espalda pesa cuando no sabemos descansar.
El hígado protesta cuando no podemos "digerir" lo que nos pasa.
La fiebre calienta cuando las defensas explotan las fronteras de la inmunidad.
Y nuestra " caídas" y fracturas son más morales… que accidentales.
Los virus y hongos sólo entran a tu cuerpo cuando te das por vencido.

Y tus dolores callados…? Cómo ellos hablan en tu cuerpo? Pero cuidado… elegí qué hablar, con quién, dónde, cuando y cómo!!!
Elegí alguien que te pueda ayudar a organizar las ideas, armonizar las sensaciones y recuperar la alegría.
Todos precisan saludablemente de un oyente interesado. Pero todo depende, principalmente, de nuestro esfuerzo personal para aceptar que sucedan mudanzas en nuestra vida, y llevarlas a cabo con entusiasmo!!!
Si estás triste, pensá : " Si hoy no me duele nada , puedo darme por FELIZ"

" Todos podemos creer que todo es imaginario y descreer de la realidad…hasta que nos duele una muela"
Jorge Luis Borges

 
 
Enviado por Villa Así. Gracias Marthuchita.